Cómo limpiar joyas de oro en casa sin dañarlas (paso a paso)
Por qué se ensucia el oro
El oro puro no se oxida ni se ennegrece, pero las joyas son aleaciones: el oro de 14K solo tiene un 58,5 % de oro, y el cobre y la plata que lleva pueden oscurecerse un poco con el tiempo. Aun así, la mayor parte del aspecto opaco es una película de grasa de la piel, jabón, cremas y polvo, sobre todo detrás de las piedras y entre los eslabones. Quitarla devuelve el brillo en minutos.
El método seguro en casa
- Prepara el baño. Llena un recipiente con agua tibia (no caliente) y añade unas gotas de jabón suave para platos. Evita los jabones con cremas o desengrasantes fuertes.
- Deja en remojo. Las piezas de oro macizo, 15 a 20 minutos. Así se ablanda la suciedad.
- Cepilla con suavidad. Usa un cepillo de dientes de bebé, con atención a la parte de atrás de los engastes, los broches y los grabados.
- Enjuaga. Bajo el chorro de agua tibia, con el lavabo tapado o en un colador para que nada se vaya por el desagüe.
- Seca y pule. Seca a toquecitos con un paño que no suelte pelusa y luego pule con un paño para joyas. Deja que las piezas con piedras se sequen del todo al aire.
Hazlo cada pocas semanas con las piezas que usas a diario. Pasar un paño suave después de usarlas evita que se acumule la película.
Qué no usar nunca
- Cloro y lejía: atacan los otros metales de la aleación y con el tiempo pueden volver el oro quebradizo y agrietarlo. Quítate los anillos antes de la piscina, el jacuzzi y la limpieza con cloro.
- Pasta de dientes, bicarbonato y polvos abrasivos: dejan rayas finas, sobre todo en el oro de 18K a 24K, y se llevan el baño de las piezas chapadas.
- Acetona, amoníaco concentrado y químicos fuertes: pueden dañar piedras, pegamentos y acabados.
- Agua hirviendo: el calor repentino puede agrietar algunas piedras y aflojar engastes pegados.
- Papel de cocina y pañuelos: sus fibras pueden rayar el oro blando.
Casos especiales
Oro blanco
Casi todo el oro blanco lleva un baño de rodio, un metal muy blanco y brillante. Límpialo igual, con suavidad. Cuando empiece a asomar el tono amarillento de debajo —a menudo cada uno a tres años en los anillos—, un joyero puede volver a bañarlo. Lee oro blanco, amarillo y rosa para saber por qué.
Chapado, vermeil y laminado (gold filled)
La capa de oro es fina: no lo dejes mucho en remojo, no lo frotes y usa solo un paño suave con un poco de agua jabonosa. Los paños de pulir con productos abrasivos pueden gastar el baño. Consulta oro chapado, laminado y macizo.
Joyas con piedras
Los diamantes, zafiros y rubíes aguantan bien el método de jabón y cepillo. Las perlas, ópalos, esmeraldas, turquesas, corales y el ámbar son blandos o porosos: no los dejes en remojo, límpialos con un paño húmedo y mantenlos lejos del ultrasonido y del vapor. Aprovecha la limpieza para revisar si alguna piedra está floja.
Monedas de oro
No limpies nunca monedas de colección: la limpieza deja marcas que bajan su valor para los coleccionistas. Las monedas de inversión se pueden enjuagar con agua y secar a toquecitos, pero la mayoría de los compradores las prefieren sin tocar.
Limpiadores ultrasónicos y limpieza profesional
Los limpiadores ultrasónicos usan vibraciones en un líquido para soltar la suciedad. Funcionan bien con el oro macizo y los diamantes, pero pueden aflojar piedras en engastes débiles y dañar las piedras blandas o tratadas. Muchas joyerías limpian y revisan las joyas gratis o por poco dinero, y comprueban las garras y los broches; vale la pena hacerlo una o dos veces al año con las piezas de uso diario.
Cómo guardar el oro
- Guarda cada pieza por separado, en una bolsita suave o una caja forrada, para que las más duras no rayen a las más blandas.
- Cierra las cadenas y déjalas estiradas para que no se enreden.
- Mantén las joyas lejos de la humedad y de los productos de limpieza; un sobre de gel de sílice en la caja ayuda.
- Póntelas después de cremas, perfume y laca, y quítatelas para hacer deporte, limpiar y nadar.
¿Limpiar cambia el valor?
Una joya limpia luce mejor y puede recibir una oferta mejor, pero su valor como oro depende solo del peso y la pureza: limpiar no añade ni quita oro. Puedes comprobar cuánto vale tu pieza con la calculadora de joyas de oro o la calculadora de oro usado.